Fotografía·Vida a bordo - Life on board

Vida de fotógrafo a bordo III (Despedida)

02072014-DSC_4893

En mi última semana en el barco realicé un balance de lo que significó para mí el primer contrato. Como soy nueva en la compañía mi estancia fue de 8 meses y tres semanas en total, incluyendo mi primera semana de entrenamiento.

Finalizar el contrato no fue fácil. Mucha gente desiste en los primeros meses. El ritmo intenso de trabajo y el cansancio físico se hacen sentir día a día.

No voy a decir que nunca me sentí tentada a tirar la toalla. La verdad que la perseverancia llegó con el tiempo y también gracias al apoyo de mi pareja, mi familia y los buenos amigos que de cerca y de lejos te alientan.

A continuación encontrarán algunos de los beneficios que me dejó esta primera etapa como fotógrafa a bordo:

Desarrollo profesional

Muchos de los fotógrafos que llegan al barco son aprendices. Gente con poca experiencia fotografiando bodas o eventos en sus países de origen.

En mi caso no tenía mucha idea de cómo hacer el montaje de un estudio. En mi cabeza siempre tenía el triángulo básico de iluminación que me enseñaron en la universidad, pero ni idea hacerca de los powerpacks o la posición de los cables o cómo montar los fondos de manera segura.

Al finalizar el contrato, luego de 34 semanas, el fotógrafo aprende todo (lo técnico­) por la rutina. Respecto a la parte creativa,  no hay espacio para mucho. Sin embargo, queda en cada fotógrafo intentar ver más allá de las cuatro poses básicas.

Soy una fan de  Pinterest y de Tumblr y siempre echo un ojo a lo que otros fotógrafos están haciendo. Intento no repetir mucho las poses, salir un poco del cuadro, rotar el ángulo…

Hay dos razones para restringir un poco la creatividad (en este tipo de fotografía): los clientes y las ventas. Hay mucha gente que te pedirá cosas o poses nuevas, fuera de lo tradicional, pero finalmente al momento de la venta elegirán la típica pose de la foto de graduación. Muy poca gente apreciará la creatividad del fotografó abiertamente.

Como tienes que ir a lo seguro,  las poses básicas, aunque sean aburridas, son las que más venden. El fotógrafo no vive del arte, sino de los números.  Seamos sinceros, necesitamos el dinero para lo que sea. Así te aburras con las poses básicas, tienes la opción de hacerlas correctamente, intentando que la gente luzca bien en ellas.

Aunque parezca tonto, hay muchos fotógrafos que no consiguen las poses básicas, que no ven detalles de corbatas, sacos mal abrochados o el reflejo en los anteojos. Finalmente esos detalles también cuentan al momento de la venta.

Bolsillito manda

 Un punto que aprecio respecto a lo profesional es el valor económico del trabajo. Nunca me importó mucho el dinero. Quienes me conocen saben lo despreocupada que he sido respecto a la plata y los honorarios porque siempre prioricé el amor por mi trabajo.

Pero llega una etapa de madurez en la que no puedes vivir del amor y en la que tienes metas que cumplir para las que necesitas dinero.

Me vi en apuros al culminar el quinto mes y ver que mi paga era muy baja en comparación con la de otros. Todos tenían comisiones altas, vendían cámaras, cuadros, álbums y yo nada de nada. Me preocupaba mucho ser muy insistente con la gente, no sabía como abordarlos y decirles “take it and go”, como mi mánager de la India.

Yo pensaba que al tercer o cuarto mes renunciaría y me iría a Lima sin pena ni gloria, pero me enamoré y decidí quedarme. Al tomar esa decisión me tuve que poner las pilas y hacer de mi estancia algo productivo.

Al convertirme en Photo 2, empecé a tomar una actitud diferente respecto a las ventas.

Para vender tienes que tener confianza en ti mismo y ser bastante caradura. Que no te importe mucho la cara de la gente cuando le digas el precio.

Yo solía pensar que las personas regateaban los precios porque no podían pagar más, pero muchas veces frente al mostrador clientes VIP cargando carteras de diseñador venían a regatear el precio de las fotos. En general, creo que las personas desconocen el valor de la fotografía.

El trabajo detrás de una foto es extenuante. Cada fotógrafo carga unos 12 a 20 kilos por día entre luces y backdrops entre varios pisos, sudando y vistiendo trajes formales…  Bajar el precio, no hay forma.

Economía

Ya que hablamos de  dinero, me alegra haber mejorado mi performance en las ventas porque ello me ayudó mucho a mejorar mi salario. Aunque no sea mucho lo que gano semanalmente, me alegra ver que mis estadísticas en venta llegan a un 67% (el promedio de cada fotógrafo es entre el 40 y 60 por ciento).

Durante los primeros cinco meses fui  Photo 1 y mi paga la dediqué íntegramente a pagar el uniforme y la D90 que ahora es mía.

Un Photo 2 puede ahorrar entre 2500 a 3000 dólares o un poco más, dependiendo de la ruta del crucero y la temporada.

Intercambio cultural

Esta quizás es la mejor (y también puede ser la peor) experiencia a bordo. La desmitificación de los ideales sobre los países del mundo, sobre cómo son los latinos, chinos, indios, ingleses…

¿Hay estereotipos? Sí, los hay. Es inevitable que entre latinos tengamos ciertos patrones comunes. De igual forma los asiáticos y los europeos.

El tema es que cuando reconoce estos factores asocia a las personas a ciertas características, sin embargo las personas son únicas y hay valiosas excepciones que te hacen cambiar de opinión.

La vida aquí me ha dado muy buenos amigos de Jamaica, Filipinas, Honduras, México, India, Bosnia… Y un maravilloso mejor amigo que hoy es mi compañero de aventuras Marko, de Serbia.

Todos estamos bajo el mismo techo 24/7. Imagina que de cada país envián una pequeña porción a convivir en un solo lugar. Ese lugar es el barco. Comemos, bebemos y bailamos juntos. Hablando la misma lengua con diferentes acentos y errores, pero la comprensión y sintonía se logra cuando finalmente las personas encuentran sus puntos comunes.

Crecimiento personal

La perseverancia es una cualidad que hay que tener para poder avanzar sin pensar en factores como la rutina y el cansancio. Intentar, intentar e intentar.

No fue hasta mi quinto mes que realicé una serie de exámenes para llegar a ser Photo 2. Esto quiere decir, más responsabilidad, más exigencia profesional y un ligero aumento en la paga.

Aunque esto sea la fotografía más comercial del mundo, al punto que muchos digan que no es fotografía, el reto es intentar aprender de esto. Veo a muchos fotógrafos 2 y 3 que no les apetece aprender sobre cómo usar el flash (bouncing) o mejorar las poses en los retratos. Personalmente, siempre odié posar a la gente para una fotografía, pero este es un negocio en el que no hay tiempo para ser espontáneos. La creatividad  está restringida a fotografía en unos 60 o 90 segundos a la gente y sacarle la mejor sonrisa.

Como no todos los huéspedes del barco están dispuestos a tomarse fotos, te toca hacer “smudge” o como en Perú diríamos “jalar”. Sonreir, saludar y decirles a todos que es hora de retratarse todo el tiempo es tedioso. Te toca recibir muchos “NO”, a veces ni el saludo responden o simplemente una negativa enorme con las palmas de la mano como si los hubieses ofendido. Sea de forma educada o grosera, los “NO” vendrán una y otra vez, entonces es cuando tu personalidad se fortalece y ya no te importa que la gente te rechace.

La perseverancia y la tolerancia (que yo siempre he tenido muy poco de las dos) son valiosas. Una vez que uno se acostumbra es como no darse por vencido ante los NO que vienen cada día y de todas partes.

Mi novio y yo, para continuar juntos tuvimos que hacer una serie de requerimientos a nuestra compañía. Lo primero es que cuando te enamoras en el barco, todos los contratos tienen diferentes fechas, eso quiere decir que uno de los dos se va primero. En nuestro caso, mi novio decidió extender su contrato hasta en dos oportunidades.

Para quedarse más tiempo llenamos formularios y esperamos ansiosos las respuestas. Finalmente él consiguió hacer el sign-off el mismo día que yo, por eso partimos juntos a casa el 31 de enero.

Otro requerimiento que presentamos fue una solicitud para ser enviados al mismo barco en nuestro siguiente crucero. La compañía rechazó un par de veces el pedido por considerarme nueva en la empresa. Ahora después de cuatro meses y una larga correspondencia, fue aprobado.

Nunca digas nunca.

Hace meses cuándo la gente me preguntaba si me quedaría para realizar un segundo contrato  en este empleo, yo me negaba rotundamente. Sin mentir, habré dicho nunca unas cientos de veces. Pero el destino nos presentó a mí y a Marko.

Aún no podemos creer lo rápido que pasaron los 8 meses y tres semanas. Ya estamos de vacaciones, reencontrándonos con los amigos y la familia.

Fui por la experiencia personal y he regresado con memorias y un corazón enamorado. Ya tengo fecha de retorno y el nombre del barco al que me han asignado, pero me reservaré todos los datos para un próximo post. Hasta la vista!!!

Anuncios

2 comentarios sobre “Vida de fotógrafo a bordo III (Despedida)

  1. O por dios!! soy argentina, con posibilidad de adentrarme en este viaje interesantisimo y a la vez stressante que significa laburar (en mi pais se dice asi a trabajar) en un crucero. Soy estudiante de diseño de imagen y sonido, basicamente cine, y estoy haciendo un curso de fotografia aparte. Me encanta, pero necesito valor para tirarme a la pileta, tengo 21 años y dejar a mi familia, a mis amigos por tanto tiempo es algo fuerte. Quiero saber mas de tu experiencia, me ayudo mucho leer tu blog!

    1. Guapa, no necesitas más que mirar hacia adelante. No te prometo que es el mejor empleo del mundo, pero sin duda de ayudará a madurar muchísimo y a tener una visión muy distinta de lo que ya conoces. Te deseo lo mejor!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s